Cómo prevenir y eliminar los PIOJOS

Mi hijo tiene piojos

Mi hijo tiene piojos ….. ¿Qué hago?

Son muchos los padres que no saben qué hacer cuando estos molestos bichitos se instalan en la cabeza de los más pequeños de la casa, por eso os vamos a dar una serie de consejos para afrontar el problema y evitar el contagio del resto de la familia. El síntoma más común que los padres observan y que les hace sospechar de la existencia de piojos, es el rascado de las cabezas. Efectivamente, aparece un intenso picor que se debe a la irritación de la piel producida por la saliva que el piojo deposita en la microherida de la propia picadura. El rascado produce mayor irritación e incluso erosiones en la piel, lo que acentúa aún más el picor pudiendo aparecer dermatitis y otros problemas asociados.

Una vez que nos hemos librado de ellos, es muy importante la prevención. No dejes de leer esto si no quieres que aparezcan de nuevo.

1.    Evaluación de las cabezas.

Cuando alguien de la familia tiene piojos, es probable que algún otro miembro haya sido contagiado. Esto es así porque al principio del problema puede que el niño no note nada, por lo que se mantendrán las mismas costumbres de siempre y las posibilidades de contagio son altas.

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Así que evaluaremos las cabezas de todos los miembros de la familia y evitaremos el contacto entre cabezas con aquellos que no tiene el problema.
Pero… ¿Cómo sabemos si hay piojos? Los piojos son visibles a simple vista ya que tienen un tamaño muy pequeño (2 o 3 mm) y se mueven, por lo que a veces es difícil localizarlos. Además, son de color marrón y muchas veces quedan enmascarados entre el pelo.

Es más fácil localizar a las liendres, los huevos de los piojos, que aparecen fuertemente adheridos a la base del pelo y son de un color blanquecino metálico. Cuando localizamos que hay liendres vivas, podemos estar seguros de que el niño tiene piojos!

Las liendres están adheridas al cabello por una sustancia cementante, una especie de pegamento que las mantiene fijas. Para diferenciarlas de la caspa u otras descamaciones o partículas que pueda haber en el cabello, podemos soplar o mover ligeramente el cabello. Mientras que la caspa se mueve y desplaza, la liendre permanece adherida, solo cogiendo la liendre firmemente con el dedo y deslizándola hacia abajo del cabello conseguiremos separarla. No olvidemos que la caspa, dermatitis, etc… también producen picor en el cuero cabelludo, por lo que es importante confirmar la existencia de piojos con esta simple observación.

Las liendres se van separando de la raíz a medida que va creciendo el cabello, estimando que 1 cm de distancia desde la base del cabello, puede suponer que los piojos están en esta cabeza desde hace un mes.

No siempre encontrar liendres es sinónimo de infestación activa, para que el diagnóstico sea seguro tenemos que confirmar que la liendre está viva. Para ello su color debe ser blanquecino, no estar alejada del cuero cabelludo y si la separamos del pelo y aplastamos oiremos un ligero chasquido. A medida que la distancia del cuero cabelludo es mayor, la temperatura baja y ya no favorece la viabilidad de la liendre. Además, para estar seguros de la infestación por piojos, se aconseja realizar un peinado minucioso con un peine de púas finas (lendrera) por la cabeza y tratar de encontrar algún piojo.

2.    Acudir a la farmacia.

Aunque la infestación por piojos no es grave, produce una situación estresante en el entorno familiar. Tanto para los padres que se sienten inseguros sobre cómo actuar, tanto para los niños que a veces se sienten avergonzados. Sin embargo, conviene recordar que se trata de un problema muy común hoy en día para el que existen soluciones eficaces para tratarlo y también para prevenirlo.

El farmacéutico nos asesorará sobre los diferentes productos que tenemos disponibles para este problema. Recordad que existen alternativas naturales muy interesantes y que a la larga evitarán la creación de resistencia de los piojos.

3.    En casa

Durante el tiempo que ha pasado sin enterarnos del contagio se ha seguido utilizando el cepillo, gomas para sujetar el cabello, gorros, sábanas, etc con completa normalidad, por ello tenemos que asegurarnos que no existe ningún piojo vivo en dichos enseres.

Para ello, en el caso de la ropa vamos a proceder a lavarla con agua bien caliente, unos 50 grados, para hacer que los piojos desaparezcan, ya que no resisten tan altas temperaturas.

Peines, cepillos, etc…podemos meterlos en agua con pediculicida durante una hora aproximadamente, con el fin de que los posibles bichitos y liendres que hayan, mueran. Otra opción es guardarlo en una bolsa cerrada durante 24/48 horas, tiempo estimado que el piojo es incapaz de sobrevivir separado de su huésped (al no contar con alimento, muere).

No está de más pasar la aspiradora por aquellos lugares donde apoye la cabecita el niño, ya sea en la cama, en el sofá o bien en el coche, recordad que los piojos pueden sobrevivir fuera de su entorno, la cabeza, durante 24/48 horas, y en ese período seguimos en riesgo de contagio.

4.    ¿Cortar el pelo si o no?

Es cierto que hace tiempo se tenía la convicción de que para que desapareciesen los piojos de una manera más rápida era conveniente cortar el pelo (incluso raparlo al cero), sin embargo en la actualidad ya no es necesario.

Existen productos que hacen que las niñas no tengan que sufrir ese trance y que puedan seguir conservando su bonito pelo; algunos productos son agresivos con el cuero cabelludo, por eso se recomienda el uso de productos como la dimeticona, que no crea resistencias, que cuida la salud tanto del cabello como del cuero cabelludo y que a diferencia de los insecticidas, no deja el cabello ni seco, ni quebradizo.

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Una vez controlada la infestación, se recomienda que las niñas acudan al colegio con el pelo recogido, para evitar volver a infectarse, en caso de que la fuente de contagio permanezca activa.

5.    Avisar al colegio

Como bien hemos visto en ‘mitos y verdades’, el que nuestros pequeños tengan piojos no es un desencadenante de falta de higiene. Una falsa creencia popular era vincular esta problemática con ello, pero en la actualidad se sabe que nada tiene que ver. A los piojos les gusta estar tanto en pelo sucio como en pelo limpio, prefiriendo este último por su movilidad.

Algo muy importante que debemos hacer es avisar al colegio de que nuestro hijo tiene piojos. El colegio debe informar oportunamente a todos los padres que tras revisar las cabezas, actuarán si es necesario. Solo así, evitaremos las reinfestaciones por repetidos contagios entre los niños.