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	<title>Comments on: DIMETICONA:5 RAZONES PARA ELEGIRLA COMO TRATAMIENTO</title>
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	<description>Tratamiento piojos - Blog especializado en la prevención y eliminación de los piojos</description>
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		<title>By: Elena</title>
		<link>http://stopiojos.es/2010/04/dimeticona5-razones-para-elegirla-como-tratamiento/comment-page-1/#comment-550</link>
		<dc:creator>Elena</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Nov 2010 10:36:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://stopiojos.es/?p=337#comment-550</guid>
		<description>Hola!
 Siento mucho el retraso! Será un placer contaros la experiencia de un docente con los piojos (dado que tengo la mía propia y la de algún familiar que también trabaja en ese ámbito).
Los piojos son también una gran preocupación para nosotros...una madre numerosa puede tener muchos hijos, pero nosotros tenemos muchos más: a una media de 20 por aula, suponiendo que solo haya una línea en el colegio...estaríamos hablando de más de 150 criaturitas!
Cuando llega la época más común de piojos, es un tema habitual de recreo: &quot;tenemos pipis, la mamá de un niño de 5º ha avisado de que ayer le encontró unos cuantos a su hijo...&quot;.
Las maestras novatas ponemos el grito en el cielo y no sabemos qué hacer, pero las veteranas (da la casulidad de que en mi cole no había hombres) nos enseñan y nos tranquilizan. Si tenemos a un infectado cerca, nos enseñan a examinarle la cabeza y nos informan de las medidas que se suelen tomar. A mí, que me encantan que mis alumnos me muestren su afecto, señal de que hago bien mi trabajo, me molesta tener que reprimirme un abrazo (es el mayor premio que una persona puede recibir de un angelito), pero pasamos largas épocas de obsesión evitando juntar cabezas o que las junten. A menudo solemos hablar de los piojos a los niños como algo muy natural, dándoles a entender que no hay que dejar de jugar con quien los tenga, pero sí que hay que tener cuidado, porque son como Spiderman y trepan con facilidad de una cabeza a otra. Les explicamos los síntomas y les advertimos que si sienten alguno de ellos, que se lo digan a su familia y a su maestra. Después de esto, la vida en el colegio sigue con normalidad e indiferencia con los bichitos. Es algo tan común, que no podemos estar toda la vida hablando de ello (no queremos que los niños se discriminen, pero tampoco que se vuelvan hipocondríacos), así que vigilando que no se junten mucho (y es verdaderamente dificil, porque sabemos lo cariñosos que son los pequeños).
Muchas maestras optamos por recogernos el cabello, puesto que nosotras también podemos ser víctimas fáciles (aunque nos cueste más reconocerlo). Y la época más dura, en mi opinión, es la navidad, cuando Papá Noel y los Reyes Magos les regalan materiales de belleza y se peinan y tintan la cabeza unas a otras: los piojos disfrutan de ese momento, os lo puedo asegurar...da igual que haga un mes que la infectada parece no tener...no sabes de dónde vienen, pero con ese juego, todos se han infectado...En resumen, vuelta a la rutina: charlas, revisiones de cabezas, información a las mamás en todo aquello que desconozcan, pelo recogido...y si afortunadamente es niño, puede que le rapen la cabeza y se termine el problema, si es niña, hay madres que dejan de traerla a clase para que no contagie...hay de todo, y es natural. 
Como veis, nosotros también tenemos ese problema, cada uno lo lleva de un modo, pero estamos muy pendientes, intentamos mantener a los padres informados y procuramos que haya normalidad (advertimos del problema y de su prevención, pero por supuesto no damos el nombre del que lo padece para que siga siendo un niño o una niña integrad@).
Creo que con esta página, será mucho más sencillo para mestr@s y padres/madres. Aún así, mucho ánimo, suerte...y al piojo!
&lt;em&gt;
Hola de nuevo Elena,

No sabes cuanto te agradezco tu estupenda explicación, creo que los papás siempre nos hemos preguntado como afrontaís el problema de piojos y liendres en el colegio, desde luego estoy contigo en que los maestros sois un blanco perfecto para los piojos y estaís constantemente lidiando con el problema...........

Mil gracias 

MJ&lt;/em&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola!<br />
 Siento mucho el retraso! Será un placer contaros la experiencia de un docente con los piojos (dado que tengo la mía propia y la de algún familiar que también trabaja en ese ámbito).<br />
Los piojos son también una gran preocupación para nosotros&#8230;una madre numerosa puede tener muchos hijos, pero nosotros tenemos muchos más: a una media de 20 por aula, suponiendo que solo haya una línea en el colegio&#8230;estaríamos hablando de más de 150 criaturitas!<br />
Cuando llega la época más común de piojos, es un tema habitual de recreo: &#8220;tenemos pipis, la mamá de un niño de 5º ha avisado de que ayer le encontró unos cuantos a su hijo&#8230;&#8221;.<br />
Las maestras novatas ponemos el grito en el cielo y no sabemos qué hacer, pero las veteranas (da la casulidad de que en mi cole no había hombres) nos enseñan y nos tranquilizan. Si tenemos a un infectado cerca, nos enseñan a examinarle la cabeza y nos informan de las medidas que se suelen tomar. A mí, que me encantan que mis alumnos me muestren su afecto, señal de que hago bien mi trabajo, me molesta tener que reprimirme un abrazo (es el mayor premio que una persona puede recibir de un angelito), pero pasamos largas épocas de obsesión evitando juntar cabezas o que las junten. A menudo solemos hablar de los piojos a los niños como algo muy natural, dándoles a entender que no hay que dejar de jugar con quien los tenga, pero sí que hay que tener cuidado, porque son como Spiderman y trepan con facilidad de una cabeza a otra. Les explicamos los síntomas y les advertimos que si sienten alguno de ellos, que se lo digan a su familia y a su maestra. Después de esto, la vida en el colegio sigue con normalidad e indiferencia con los bichitos. Es algo tan común, que no podemos estar toda la vida hablando de ello (no queremos que los niños se discriminen, pero tampoco que se vuelvan hipocondríacos), así que vigilando que no se junten mucho (y es verdaderamente dificil, porque sabemos lo cariñosos que son los pequeños).<br />
Muchas maestras optamos por recogernos el cabello, puesto que nosotras también podemos ser víctimas fáciles (aunque nos cueste más reconocerlo). Y la época más dura, en mi opinión, es la navidad, cuando Papá Noel y los Reyes Magos les regalan materiales de belleza y se peinan y tintan la cabeza unas a otras: los piojos disfrutan de ese momento, os lo puedo asegurar&#8230;da igual que haga un mes que la infectada parece no tener&#8230;no sabes de dónde vienen, pero con ese juego, todos se han infectado&#8230;En resumen, vuelta a la rutina: charlas, revisiones de cabezas, información a las mamás en todo aquello que desconozcan, pelo recogido&#8230;y si afortunadamente es niño, puede que le rapen la cabeza y se termine el problema, si es niña, hay madres que dejan de traerla a clase para que no contagie&#8230;hay de todo, y es natural.<br />
Como veis, nosotros también tenemos ese problema, cada uno lo lleva de un modo, pero estamos muy pendientes, intentamos mantener a los padres informados y procuramos que haya normalidad (advertimos del problema y de su prevención, pero por supuesto no damos el nombre del que lo padece para que siga siendo un niño o una niña integrad@).<br />
Creo que con esta página, será mucho más sencillo para mestr@s y padres/madres. Aún así, mucho ánimo, suerte&#8230;y al piojo!<br />
<em><br />
Hola de nuevo Elena,</p>
<p>No sabes cuanto te agradezco tu estupenda explicación, creo que los papás siempre nos hemos preguntado como afrontaís el problema de piojos y liendres en el colegio, desde luego estoy contigo en que los maestros sois un blanco perfecto para los piojos y estaís constantemente lidiando con el problema&#8230;&#8230;&#8230;..</p>
<p>Mil gracias </p>
<p>MJ</em></p>
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		<title>By: Elena</title>
		<link>http://stopiojos.es/2010/04/dimeticona5-razones-para-elegirla-como-tratamiento/comment-page-1/#comment-509</link>
		<dc:creator>Elena</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Oct 2010 23:47:13 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://stopiojos.es/?p=337#comment-509</guid>
		<description>No sé si es el lugar indicado para comentar, pero ahí va: Soy estudiante de magisterio, y durante mis prácticas en un cole me informaron de que la madre de una niña de origen oriental había informado de que la pequeña tenía piojos. Yo tuve una vez de pequeña, pero no los recordaba y tenía curiosidad por verlos, así que la maestra me enseñó la cabeza la alumna. En las sucesivas semanas tuve cuidado de no acercar mi cabeza a los niños y, como mi pelo es muy largo, de llevarlo recogido en una coleta. Mi hipocondria me condujo incluso a lavarme la cabeza con vinagre por si tenía algún piojo (y eso sin tener picores).
Así, desde octubre hasta diciembre, cuando pensábamos que ya se habían ido los visitantes, nos relajamos y volvimos a soltarnos la melena para ir guapas al cole...y en menos de una semana, consultando cosas en el ordenador ¡zas! Siento la picadura de un mosquito en la oreja y me da tiempo a atraparlo con la mano. Mi sorpresa fue en aumento cuando miré mi mano y ví que aquel bichito no era un mosquito. En seguida busqué la foto de un piojo en internet y...¡eureka! Los pupis habían llegado a mi cómodo hogar capilar.
Acudí a mi madre y se lo enseñé, y ella insistía en que no eran piojos, porque ya sabréis la fama que tienen los piojos (la gente tiene la absurda creencia de que los piojos viven solo en las cabezas sucias, pero ¿tú dónde preferirías vivir: en una casa sucia y fría, o en una casa calentita y limpia? Los piojos son tan listos como podamos serlo nosotros y les gustan las casas limpias, aunque se acojan a la primera que les sea posible). Insistí en que estaba en lo cierto y en que no era nada malo, sino molesto hasta lograr erradicar el problema...de todos modos, quise demostrarle que era un pupi y lo dejé en el suelo, me arranqué un pelo y lo pasé al lado del bichito...el colega se enganchó con una facilidad que asustaba, y trepaba con suma habilidad: no cabía duda de que había que tomar medidas cuanto antes, ya que los picores no eran muy frecuentes ni agudos.
Probé con vinagre y nada, también con productos nocivos de toda la vida que me dejaban el cuero cabelludo irritado, incluso con un crtecito de pelo, y seguían ahí como unos campeones. Simultáneamente avisé a mi novio y a mis compañeras de piso para que tomasen las medidas oportunas (no comartir toallas ni peines, mirar sus cabezas y demás utensilios). Mi madre me regañó porque creía vergonzoso confesar mi pediculosis, pero al contrario, creo que lo vergonzoso es no decirlo o discrimar por ello.
Cansada de lidiar con mis pequeñas mascotas, acudí a mi farmacia habitual a pedir una solución convincente: hacia poco que les había llegado un nuevo producto, y las madres decían estar mu contentas con él, así que no dudé en llevarme el pack completo de STOP PIOJOS (tratamiento con Dimeticona). Dicen que es una especie de pegamento que no daña el cuero cabelludo porque no tiene elemento químicos, no pega el pelo, pero sí que tapas las vías respiratorias del bicho y del huevo, ahogando a los vivos en incluso a los que no han nacido aún. Pasé la noche con el producto, que parecía como si me hubiese lavado la cabeza con aceite. Tras unas 5 o 6 horas de sueño me lavé la cabeza bien y...¡ALELUYA! Ni una sola liendre, ni un solo huevo, ni un solo piojo...NADA!!!
Mi futuro como docente me augura largas temporadas de piojos hasta que me jubile (y tiene pinta de ser cuando esté muyyy vieja, por lo que serán demasiados años de convivencia). Si vuelvo a tener este breve contratiempo que me duró casi 2 semanas hasta encontrar el producto indicado, no dudaré en exigirle a mi farmacéutica STOP PIOJOS. Jamás pensé que me gustase un producto tanto como para hacerle propaganda, pero les digo en serio que fue la mejor solución, y lo mejor de todo es que con una cuarta parte del bote fue suficiente como para erradicar el problema de raíz. A día de hoy lo conservo, y con la hipocondria que tengo, me está picando la cabeza...si me veo un solo amiguito campando a sus anchas, me echaré el producto, y en menos de un día, vuelta a la vida normal.
Espero que mi extensa opinión les haya servido para algo...Un saludo.

&lt;em&gt;Hola Elena,

Por supuesto que este es un buen sitio para compartir cualquier experiencia con piojos y liendres que nos pueda aportar algo........... Y quién más experta que una maestra que sufre el día a día de ese problema llamado &quot;piojos&quot; para contarnos sus vivencias............. Es más te pediría como favor que nos contarás a todas las mamás como se vive y como se sufre desde el punto de vista del colegio las constantes infestaciones.....

Muchísimas gracias!!!!!!!!!!!!!!!!

Un saludo&lt;/em&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No sé si es el lugar indicado para comentar, pero ahí va: Soy estudiante de magisterio, y durante mis prácticas en un cole me informaron de que la madre de una niña de origen oriental había informado de que la pequeña tenía piojos. Yo tuve una vez de pequeña, pero no los recordaba y tenía curiosidad por verlos, así que la maestra me enseñó la cabeza la alumna. En las sucesivas semanas tuve cuidado de no acercar mi cabeza a los niños y, como mi pelo es muy largo, de llevarlo recogido en una coleta. Mi hipocondria me condujo incluso a lavarme la cabeza con vinagre por si tenía algún piojo (y eso sin tener picores).<br />
Así, desde octubre hasta diciembre, cuando pensábamos que ya se habían ido los visitantes, nos relajamos y volvimos a soltarnos la melena para ir guapas al cole&#8230;y en menos de una semana, consultando cosas en el ordenador ¡zas! Siento la picadura de un mosquito en la oreja y me da tiempo a atraparlo con la mano. Mi sorpresa fue en aumento cuando miré mi mano y ví que aquel bichito no era un mosquito. En seguida busqué la foto de un piojo en internet y&#8230;¡eureka! Los pupis habían llegado a mi cómodo hogar capilar.<br />
Acudí a mi madre y se lo enseñé, y ella insistía en que no eran piojos, porque ya sabréis la fama que tienen los piojos (la gente tiene la absurda creencia de que los piojos viven solo en las cabezas sucias, pero ¿tú dónde preferirías vivir: en una casa sucia y fría, o en una casa calentita y limpia? Los piojos son tan listos como podamos serlo nosotros y les gustan las casas limpias, aunque se acojan a la primera que les sea posible). Insistí en que estaba en lo cierto y en que no era nada malo, sino molesto hasta lograr erradicar el problema&#8230;de todos modos, quise demostrarle que era un pupi y lo dejé en el suelo, me arranqué un pelo y lo pasé al lado del bichito&#8230;el colega se enganchó con una facilidad que asustaba, y trepaba con suma habilidad: no cabía duda de que había que tomar medidas cuanto antes, ya que los picores no eran muy frecuentes ni agudos.<br />
Probé con vinagre y nada, también con productos nocivos de toda la vida que me dejaban el cuero cabelludo irritado, incluso con un crtecito de pelo, y seguían ahí como unos campeones. Simultáneamente avisé a mi novio y a mis compañeras de piso para que tomasen las medidas oportunas (no comartir toallas ni peines, mirar sus cabezas y demás utensilios). Mi madre me regañó porque creía vergonzoso confesar mi pediculosis, pero al contrario, creo que lo vergonzoso es no decirlo o discrimar por ello.<br />
Cansada de lidiar con mis pequeñas mascotas, acudí a mi farmacia habitual a pedir una solución convincente: hacia poco que les había llegado un nuevo producto, y las madres decían estar mu contentas con él, así que no dudé en llevarme el pack completo de STOP PIOJOS (tratamiento con Dimeticona). Dicen que es una especie de pegamento que no daña el cuero cabelludo porque no tiene elemento químicos, no pega el pelo, pero sí que tapas las vías respiratorias del bicho y del huevo, ahogando a los vivos en incluso a los que no han nacido aún. Pasé la noche con el producto, que parecía como si me hubiese lavado la cabeza con aceite. Tras unas 5 o 6 horas de sueño me lavé la cabeza bien y&#8230;¡ALELUYA! Ni una sola liendre, ni un solo huevo, ni un solo piojo&#8230;NADA!!!<br />
Mi futuro como docente me augura largas temporadas de piojos hasta que me jubile (y tiene pinta de ser cuando esté muyyy vieja, por lo que serán demasiados años de convivencia). Si vuelvo a tener este breve contratiempo que me duró casi 2 semanas hasta encontrar el producto indicado, no dudaré en exigirle a mi farmacéutica STOP PIOJOS. Jamás pensé que me gustase un producto tanto como para hacerle propaganda, pero les digo en serio que fue la mejor solución, y lo mejor de todo es que con una cuarta parte del bote fue suficiente como para erradicar el problema de raíz. A día de hoy lo conservo, y con la hipocondria que tengo, me está picando la cabeza&#8230;si me veo un solo amiguito campando a sus anchas, me echaré el producto, y en menos de un día, vuelta a la vida normal.<br />
Espero que mi extensa opinión les haya servido para algo&#8230;Un saludo.</p>
<p><em>Hola Elena,</p>
<p>Por supuesto que este es un buen sitio para compartir cualquier experiencia con piojos y liendres que nos pueda aportar algo&#8230;&#8230;&#8230;.. Y quién más experta que una maestra que sufre el día a día de ese problema llamado &#8220;piojos&#8221; para contarnos sus vivencias&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. Es más te pediría como favor que nos contarás a todas las mamás como se vive y como se sufre desde el punto de vista del colegio las constantes infestaciones&#8230;..</p>
<p>Muchísimas gracias!!!!!!!!!!!!!!!!</p>
<p>Un saludo</em></p>
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